Se trata de un paciente varón de mediana edad que acude a consulta por un cuadro de dolor inguinal sin antecedente traumático previo y de un mes de duración. Tras practicarle una RMN se aprecia esta imagen. Se realizó diagnóstico diferencial con osteonecrosis, edema óseo postraumático y fractura de estrés. Se tuvo en reposo con mejoría progresiva de la clínica que tardó en desaparecer 3 meses